
Habrá quien piense que se trata de otra peli más de efectos especiales, pero lo que le caracteriza a ésta (e incluso la distingue de otras muchas), es que esos FX están al servicio de una muy buena historia que, aunque ciertamente la hemos visto innumerables veces en la gran pantalla, no deja de ser menos fascinante por esa forma en la que James Cameron nos la cuenta. Y es que si hubiera que definir esta película con una sola palabra que describa su argumento y el espectáculo visual que tiene, yo usaría la palabra «preciosa». Y sobre todo, hay que destacar también el claro mensaje antimilitarista de la película en favor de la conservación del medio ambiente, por no hablar de la dura crítica que se hace en todo momento al afán destructivo del ser humano cuando hay de por medio un interés de riqueza o de poder.
No voy a entrar en detalles sobre el argumento por si se me escapa algo que pueda jorobar la película a potenciales espectadores. Este post era simplemente para recomendarla encarecidamente a quien aún no la haya visto, porque son más de dos horas y media de entretenimiento y espectáculo puro y duro. Por último, incidiré en el hecho de que si podéis verla en 3D no os lo penséis porque no os vais a arrepentir, y sobre todo, quiero acabar mi reseña reflejando esta palabras que he encontrado en la crítica de otro bloguero: «Avatar no es simplemente una película. Es mucho más que eso. Es la razón por la que vamos al cine».
No voy a entrar en detalles sobre el argumento por si se me escapa algo que pueda jorobar la película a potenciales espectadores. Este post era simplemente para recomendarla encarecidamente a quien aún no la haya visto, porque son más de dos horas y media de entretenimiento y espectáculo puro y duro. Por último, incidiré en el hecho de que si podéis verla en 3D no os lo penséis porque no os vais a arrepentir, y sobre todo, quiero acabar mi reseña reflejando esta palabras que he encontrado en la crítica de otro bloguero: «Avatar no es simplemente una película. Es mucho más que eso. Es la razón por la que vamos al cine».