
El foco principal de la infección será Escocia, provocando que se tenga que imponer una brutal cuarentena en esa zona que la lleva a un aislamiento total, donde los infectados (y los no infectados) que allí queden serán abandonados a su suerte, ya que las autoridades no quieren correr el riesgo de que el virus se expanda por el resto del mundo. Con estas medidas la situación consigue controlarse y esa zona se convertirá en una especie de tierra de nadie olvidada por todos. Sin embargo, tiempo después y tras tres décadas de calma, un nuevo brote vuelve a resurgir. Un grupo de élite de especialistas capitaneado por Eden Sinclair (Rhona Miltra) son envíados a esa «tierra de nadie» donde se generó la infección para tratar de encontrar una cura con todos los medios necesarios, ya que las autoridades tienen pruebas que tras tantos años hay supervivientes en esa zona. Alejados del resto del mundo, la unidad deberá combatir en un lugar que se ha convertido en una auténtica pesadilla.
La verdad es que esta película es un poco rayante porque no os podéis imaginar el batiburrillo de géneros y la mezcolanza de ideas que se juntan a lo largo del metraje (y me voy a explicar). La película empieza bastante bien con todo ese descontrol originado por la aparición de los primeros brotes de ese virus letal y lo rápido y fácil de su contagio (todo esto nos recuerda a lo ya visto en la fantástica peli de 28 días después con todo ese tema de la infección y demás). Luego a continuación la película toma derroteros de tintes post-apocalípticos que recuerdan a lo ya visto en 1997: Rescate en Nueva York (aquella gran película protagonizada por Kurt Russell en el papel de Serpiente Plissken; ¡qué grande!). Luego todo eso degenera en un ambiente tipo peli medieval en plan Robin Hood, para pasar a unas bestiales persecuciones a toda velocidad quemando octanos a lo Mad Max.
A lo que voy es que la película empieza bastante entretenida, pero luego hay unas cuantas idas de olla del director y ese batiburrillo comentado empieza a degenerar más y más hasta que llega un momento que te quedas «to cartulina». Muchos os preguntaréis: «¿Y cómo cojones puede derivar una película que comienza con temas de propagación de virus y ambientes apocalípticos en algo tipo medieval?» (pues hijos míos, lo véis porque es acojonante cómo al director no se le caen los anillos por fumarse un peta y meter todos esos géneros comentados en una «batidora» y componer toda esta barrabasada).
No puedo acabar este post sin alabar a la protagonista, esa pedazo de potranca que es Rhona Mitra (que tiene el honor de haber sido la primera Lara Croft de carne y hueso). Además que se pasa, desde mitad de la peli hasta el final, con una especie de traje ajustado que la sienta como un guante (no me extraña que los caníbales esos la persiguieran porque desde luego que está como para comérsela enterita). Así que mi recomendación chabacana del día es que veáis la peli por ver a la prota que está «to buena», porque el resto os dejará un poco flipando por lo comentado antes de cómo pasan ahí de un género a otro sin despeinarse.
A lo que voy es que la película empieza bastante entretenida, pero luego hay unas cuantas idas de olla del director y ese batiburrillo comentado empieza a degenerar más y más hasta que llega un momento que te quedas «to cartulina». Muchos os preguntaréis: «¿Y cómo cojones puede derivar una película que comienza con temas de propagación de virus y ambientes apocalípticos en algo tipo medieval?» (pues hijos míos, lo véis porque es acojonante cómo al director no se le caen los anillos por fumarse un peta y meter todos esos géneros comentados en una «batidora» y componer toda esta barrabasada).
No puedo acabar este post sin alabar a la protagonista, esa pedazo de potranca que es Rhona Mitra (que tiene el honor de haber sido la primera Lara Croft de carne y hueso). Además que se pasa, desde mitad de la peli hasta el final, con una especie de traje ajustado que la sienta como un guante (no me extraña que los caníbales esos la persiguieran porque desde luego que está como para comérsela enterita). Así que mi recomendación chabacana del día es que veáis la peli por ver a la prota que está «to buena», porque el resto os dejará un poco flipando por lo comentado antes de cómo pasan ahí de un género a otro sin despeinarse.