
Así que hace unos días (un viernes por la tarde creo recordar) me dispuse a verla, para comprobar si merecía tanto la pena como había leído por ahí. ¿Y cuál es mi opinión al respecto?…, pues que se trata de un peliculón que no me explico cómo no había caído antes en mi poder.
El film está ambientado en la Francia ocupada por los alemanes en los días previos en los que las tropas aliadas están a punto de liberar París. Como consecuencia de ello, el corenel alemán Von
Waldheim decide que es el momento de enviar a Berlín todas las valiosas obras de las galerías de arte francesas. Como es de suponer, la resistencia francesa no está por la labor de que despojen a sus museos de todas esas obras que forman parte del patrimonio cultural de la nación, y por ese motivo intentarán evitar que ese tren en el que van las obras de arte llegue a Alemania. Para ello contarán con la labor de un miembro de la resistencia (interpretado por el genial Burt Lancaster), que aunque en principio es un poco reticente a esta misión, al considerar más importante la vida de sus hombres que unas cuantas obras de arte, poco a poco irá dándose cuenta de la importancia de sabotear ese tren y hará todo lo posible para ello.
Destacaría de la película un par de cosas…; sin duda alguna, la primera es la magnífica interpretación de Burt Lancaster (en el papel del ferriviario Laviche), realmente muy convincente a lo largo de todo el film. Y en segundo lugar, la estremecedora secuencia final de la película…, donde queda perfectamente patente y muy bien plasmado el sacrificio y todas las muertes que hay detrás de esas obras de arte. Sin duda alguna, es uno de esos finales que invitan a unos segundos de reflexión sobre si ciertas cosas merecen realmente la pena o no. Realmente genial. En definitiva, una tremenda película que recomiendo tanto a amantes del cine bélico como a los que no seas muy dados a este tipo de género, porque estoy seguro que a ambos tipos de público les va a encantar. Insisto: realmente buena…, muy buena y sobre todo genial final
El film está ambientado en la Francia ocupada por los alemanes en los días previos en los que las tropas aliadas están a punto de liberar París. Como consecuencia de ello, el corenel alemán Von
Waldheim decide que es el momento de enviar a Berlín todas las valiosas obras de las galerías de arte francesas. Como es de suponer, la resistencia francesa no está por la labor de que despojen a sus museos de todas esas obras que forman parte del patrimonio cultural de la nación, y por ese motivo intentarán evitar que ese tren en el que van las obras de arte llegue a Alemania. Para ello contarán con la labor de un miembro de la resistencia (interpretado por el genial Burt Lancaster), que aunque en principio es un poco reticente a esta misión, al considerar más importante la vida de sus hombres que unas cuantas obras de arte, poco a poco irá dándose cuenta de la importancia de sabotear ese tren y hará todo lo posible para ello.
Destacaría de la película un par de cosas…; sin duda alguna, la primera es la magnífica interpretación de Burt Lancaster (en el papel del ferriviario Laviche), realmente muy convincente a lo largo de todo el film. Y en segundo lugar, la estremecedora secuencia final de la película…, donde queda perfectamente patente y muy bien plasmado el sacrificio y todas las muertes que hay detrás de esas obras de arte. Sin duda alguna, es uno de esos finales que invitan a unos segundos de reflexión sobre si ciertas cosas merecen realmente la pena o no. Realmente genial. En definitiva, una tremenda película que recomiendo tanto a amantes del cine bélico como a los que no seas muy dados a este tipo de género, porque estoy seguro que a ambos tipos de público les va a encantar. Insisto: realmente buena…, muy buena y sobre todo genial final