
La construyeron para salvar al mundo de mal. Sin embargo, ella tiene voluntad y emociones libres típicas de un adolescente moderno de instituto, por lo que tendrá que esforzarse también por tratar de encajar en este mundillo. Sin embargo, a pesar su baja escala «popular» en la escuela, Jenny contará con algunos amigos tales como los Hermanos Carbunkle (Brad y Tuck) y Sheldon Lee, un frikazo pringao que curiosamente está perdidamente enamorado de ella. Por tanto, la pobre Jenny tendrá que compaginar su labor de luchar contra el crimen diario junto con las tareas de la escuela, fiestas y salir con sus amigos. Así contado a bote pronto puede parecer una gilipollada, que era precisamente la idea que tenía yo la pimera vez que me puse a verla. Sin embargo, lo divertido de sus argumentos y lo bien retratados que están cada estereotipo de personaje, hacen de ella una serie divertidísima que le hace estar a uno casi todo el rato con la sonrisa de oreja a oreja mientras dura el episodio.