
Un hecho curioso de este cómic es que aquí sí se va a dar una explicación del motivo por el que surge esa «amenaza zombie» (cuando por lo general en este tipo de género se suele dejar ese hecho como algo abierto que de pronto ocurre y que cada uno piense por su cuenta el porqué de ello).
En este caso concretamente se recurre al sempiterno cliché de un experimento biotecnológico por parte del ejército con el fin de suprimir el miedo en los soldados durante la guerra. Como es de suponer el experimento sale mal, y los afectados se convierten en devoradores de carne, que si te muerden ya sabes lo que pasa. Así que es más correcto recurrir al término de «infectados» y no al de zombie propiamente dicho, aunque los infectados acojonan más porque corren que se las pelan. Todo ello aderezado por otro cliché recurrente, que no es otro que el de la historia que se desarrolla en un espacio cerrado o aislado (en este caso una isla paradisiaca alejada de la civilización).
En definitiva, un cómic que ni mucho menos llegará al nivel de lo visto en Los Muertos Vivientes, pero que supongo que como alternativa para todo aquel que quiera leer una historia autoconclusiva de este tipo de género puede resultar una propuesta acertada. Yo estoy sopesando la idea de hacerme con él en mi próxima visita a la tienda, así que para los indecisos os dejo aquí un enlace con una imagen para que ver qué os parece el dibujo y la estética de este macabro cómic.
En definitiva, un cómic que ni mucho menos llegará al nivel de lo visto en Los Muertos Vivientes, pero que supongo que como alternativa para todo aquel que quiera leer una historia autoconclusiva de este tipo de género puede resultar una propuesta acertada. Yo estoy sopesando la idea de hacerme con él en mi próxima visita a la tienda, así que para los indecisos os dejo aquí un enlace con una imagen para que ver qué os parece el dibujo y la estética de este macabro cómic.